La actividad de los autónomos está sujeta a fluctuaciones, los ingresos pueden variar enormemente de un momento a otro. Sin embargo, los gastos se mantienen constantes y las cotizaciones a la Seguridad Social no perdonan. Y esto se nota a la hora de percibir las prestaciones sociales que nos corresponderían.
Porque el dinero que recibas durante tu convalecencia o jubilación dependerá del tiempo que hayas cotizado y de las aportaciones que hayas hecho. Por eso, muchos autónomos que no han podido cotizar lo suficiente durante su vida laboral, llegan a la edad de jubilación y se encuentran con que no tienen derecho a la prestación contributiva.
Ante esta situación, muchos autónomos se ven obligados a pedir una prestación no contributiva. Recuerda que, si eres autónomo, una buena manera de asegurar tus ingresos es contratar un seguro de baja laboral. Con Previsión Mallorquina, podrás acceder a las indemnizaciones que te permitirán mantener tu nivel de ingresos en caso de enfermedad, accidente u hospitalización.
Si quieres saber cómo puedes acceder a una prestación no contributiva siendo autónomo, sigue leyendo, te contamos todos los detalles.
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¿Qué son las prestaciones no contributivas?
Las prestaciones no contributivas son aquellas que se otorgan a los autónomos, aunque no hayan cotizado lo suficiente a la Seguridad Social. En España el sistema de asistencia social se basa en la solidaridad intergeneracional. Eso quiere decir que las personas que trabajan actualmente son las que sostienen las pensiones de los que están retirados.
A su vez, estas personas trabajadoras, cuando se jubilen, tendrán derecho a una pensión en función de las cantidades que hayan cotizado. En el caso de las pensiones no contributivas, las cosas no funcionan así. Las pensiones no contributivas se otorgan sin importar la cotización de la persona que tendrá acceso a las mismas prestaciones sociales que una persona que sí ha contribuido:
- Prestación económica mensual
- Asistencia sanitaria
- Acceso a los servicios sociales y asistenciales
En contrapartida, las pensiones no contributivas suelen ofrecer cantidades más bajas que las contributivas.
Qué autónomos pueden acceder a una pensión no contributiva
Para acceder a una prestación no contributiva, los autónomos deben reunir una serie de requisitos que se pueden dividir en requisitos personales y económicos.
Requisitos generales
Los requisitos personales tienen que ver con las circunstancias personales en las que se encuentre un autónomo. Para poder recibir una prestación contributiva se deben reunir las siguientes características:
- Tener la edad mínima de jubilación: en este caso, 65 años o más
- Residir en territorio español: el solicitante debe haber residido en territorio español durante al menos 10 años entre la fecha de cumplimiento de los 16 años y el momento de devengo de la pensión. De ellos, al menos dos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores al momento de la jubilación.
Requisitos económicos
Para obtener una pensión no contributiva, deberás acreditar falta de recursos económicos para sostenerte. Concretamente, deberás acreditar que tus ingresos no superan los 7.905 € anuales. Este límite puede aumentar si convives en una unidad familiar.
En este caso, los límites económicos pueden aumentar en función del número de convivientes y su grado de consanguinidad.
Otras prestaciones no contributivas
Aparte de la prestación por jubilación, existen otras ayudas no contributivas a las que un autónomo puede optar sin haber cotizado.
Invalidez
Las pensiones por invalidez también se otorgan con base en la cotización del autónomo, pero existe la posibilidad de solicitar una pensión por invalidez, aunque no hayas cotizado lo suficiente. Para poder acceder a ella, debes reunir los siguientes requisitos:
- Tener más de 18 años y menos de 65
- Haber residido en territorio español en los últimos cinco años: de los cuales dos deben ser inmediatamente anteriores a la recepción de la prestación.
- Discapacidad: debes tener reconocida una discapacidad igual o superior al 65% para poder optar a esta prestación.
- Cuantía: la prestación no contributiva alcanzará un máximo de 7.905,80 € al año.
Maternidad
Las autónomas que hayan tenido un hijo también pueden acceder a la prestación no contributiva por maternidad. Las condiciones y el tiempo durante el que se puede disfrutar esta prestación son las siguientes:
- Tiempo: la prestación por maternidad no contributiva se disfruta durante 6 semanas en lugar de las 12 de la pensión contributiva.
- El importe: La cuantía que recibirás la marca el IPREM, que para el año 2025, queda establecido en 600 € al mes.
Como tramitar la solicitud de pensión no contributiva
Los autónomos que deseen solicitar una pensión no contributiva deberán dirigirse a la oficina de servicios sociales correspondiente de su Comunidad Autónoma. Ahí tendrán que rellenar y presentar la documentación pertinente para acceder a sus prestaciones no contributivas.
En el caso de las prestaciones por invalidez o maternidad, también se puede acudir a las oficinas de la Seguridad Social.
Preguntas Frecuentes
¿Puedo compatibilizar la pensión con otras ayudas?
No, con carácter general las prestaciones no contributivas no se pueden compatibilizar con otras actividades remuneradas, aunque existen excepciones. En el caso de la pensión por invalidez, se puede compatibilizar con actividades profesionales que no sean incompatibles con la invalidez diagnosticada.
En el caso de la pensión de jubilación no contributiva, puedes realizar actividades profesionales, pero si, como resultado, tus ingresos anuales se sitúan por encima de los 7.905,80 €, se te retirará la pensión.
¿Cómo puedo saber si tengo derecho a una pensión no contributiva?
Deberás revisar tu situación personal y revisar si cumples con los requisitos para cada tipo de ayuda. También te puedes dirigir a la oficina de servicios sociales de tu Comunidad Autónoma o la oficina de la Seguridad Social más cercana.
Conclusión
Las prestaciones no contributivas para autónomos son un salvavidas para aquellos profesionales por cuenta propia que no han podido acceder a determinadas ayudas. Entre las ayudas no contributivas se encuentran las prestaciones por jubilación, invalidez y maternidad. La prestación por jubilación se obtiene a partir de los 65 años, cuando se ha vivido un tiempo mínimo en territorio nacional y las rentas anuales no superan los 7.905,80 € anuales. Además, para conseguir la prestación por invalidez, se necesita acreditar un 65% de discapacidad.
La prestación no contributiva por maternidad se puede solicitar cuando no se llegue al mínimo de cotización y tendrá una cuantía de 600 € mensuales y una duración de 6 semanas.
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