La campaña de la renta 2025 entra en su recta final. Muchos autónomos esperan al último momento para poder beneficiarse de las deducciones fiscales permitidas por Hacienda, pero no todo vale. Existen ciertos gastos no deducibles que te vamos a explicar en este post.
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A continuación, pasamos a explicarte los gastos que no te puedes deducir en esta Declaración de la Renta 2026 para no perder el tiempo.
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Qué características deben tener los gastos para que sean deducibles ante Hacienda
Para que tengas una idea de qué gastos puedes incluir en el capítulo de deducciones de tu declaración de la renta, la Agencia Tributaria recoge algunas de las características que deben reunir los desembolsos:
- Deben estar vinculados a la actividad económica desarrollada: Por ejemplo, la adquisición de bienes de equipo, ordenadores, mesas, mobiliario, o el alquiler del local están sujetos a deducción. Sin estos desembolsos, es imposible llevar a cabo la actividad laboral.
- Deben estar correctamente justificados: Habitualmente mediante factura.
- Deben estar registrados en los libros de contabilidad
Ahora que ya conocemos las características de estos gastos, podemos hacernos una idea de cuáles podremos incluir o no en la declaración de la renta.
Gastos no deducibles de IRPF e IVA
Este tipo de gastos no deducibles aparecen regulados por el artículo 15 de la Ley del Impuesto de Sociedades y también por el artículo 30 de la Ley del IRPF. Según estas leyes no son deducibles:
- Los gastos relacionados con sanciones y multas: Conceptos como los recargos por presentar fuera de plazo las declaraciones u otro tipo de sanciones administrativas, no se podrán deducir en la declaración de la renta. En este capítulo tampoco serán deducibles los gastos en actividades contrarias al ordenamiento jurídico.
- Las pérdidas relacionadas con el juego: Al no estar relacionadas directamente con tu actividad económica, no se pueden deducir.
- Retribuciones del capital propio: Los préstamos o compras que realices entre empresas de tu propio grupo no se pueden deducir.
- Donativos y liberalidades: Excepto en el caso de gratificaciones o bonus de productividad que se otorguen a empleados o al personal de ventas y alta dirección por consecución de objetivos. En cualquier caso, estos incentivos deben ir ligados a la productividad de la empresa
- Los gastos u operaciones realizadas con personas residentes en paraísos fiscales.
Gastos de difícil justificación
Por otro lado, existen gastos que sí se pueden deducir pero que habitualmente son de difícil justificación ante Hacienda. En este capítulo incluiríamos:
- Suministros de vivienda afecta a la actividad: Si trabajas desde casa, puedes deducirte parte de los suministros. Las deducciones para estos casos se aplicarán proporcionalmente a los metros cuadrados de la vivienda afectos a la actividad hasta un máximo del 30%. Las facturas deben estar a tu nombre y el espacio de trabajo debe estar perfectamente limitado, por eso, en ocasiones, se hace difícil justificar los gastos que dan lugar a deducciones. Te explicamos más en este artículo.
- Gastos de teléfono móvil: Para que sea deducible deberás tener dos líneas separadas, una para uso personal y otra para uso profesional. Por eso puede resultar un gasto de difícil justificación.
- Vehículo particular: Solo puedes deducirlo si lo utilizas exclusivamente para desplazamientos profesionales o si es un elemento de transporte indispensable para tu actividad. Su justificación puede ser problemática.
- Ropa de trabajo: Solo se puede deducir cuando se trate de la vestimenta indispensable para la actividad (por ejemplo, uniformes, batas de médico o veterinario, guantes, etc.).
Reducción por gastos de difícil justificación
Los autónomos que tributan en la modalidad de estimación directa simplificada tienen una deducción del 5% para compensar la justificación de este tipo de desembolsos. La deducción se aplica automáticamente tras restar los ingresos totales de los gastos deducibles totales. La deducción por este concepto puede alcanzar un máximo de 2.000 euros.
Esta deducción se aplica para contabilizar aquellos pequeños gastos cotidianos para los que es muy difícil exigir factura, por ejemplo, los cafés, material de oficina, etc.
Cómo justificar correctamente las deducciones ante Hacienda
Para que Hacienda no rechace las deducciones y puedas ahorrar en tu factura fiscal, es importante que respetes el procedimiento y registres los gastos correctamente. En general todos los gastos deberán constar de una factura donde se refleje:
- El nombre o razón social
- NIF
- Concepto
- Fecha de emisión
- Datos del receptor
- Base Imponible
- IVA
Si quieres saber cómo elaborar tus facturas correctamente, aquí te dejamos un artículo donde te explicamos cómo hacerlo. Además de las facturas, Hacienda puede pedirte otros justificantes de pago como extractos bancarios, tickets o domiciliación de recibos.
Conclusión
Los gastos deducibles pueden aligerar enormemente la factura fiscal de un autónomo, pero existen algunos desembolsos que Hacienda suele rechazar como deducibles. Las retribuciones de capital propio, los donativos y liberalidades o las sanciones y multas administrativas, no son deducibles y Hacienda las rechaza habitualmente.
Por otro lado, existen otros gastos como los suministros cuando se trabaja desde el domicilio, el teléfono móvil o el vehículo profesional que son difíciles de justificar. Para deducir este tipo de gastos, es importante que reúnas la documentación pertinente y que seas especialmente cuidadoso. Si tributas en la modalidad de estimación directa simplificada, podrás reducir un 5% tu base imponible por este concepto.
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