Entrevista con Francisco J. García Lorente, presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de León

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El presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de León, anteriormente nombrado también, vicepresidente del Consejo General de Dentistas de España -máximo órgano colegiado en el sector odontológico de nuestro país-, Francisco J. García Lorente, nos habla sobre la realidad de los autónomos en el contexto actual del sector de la salud bucodental. Esta entrevista es el resultado de la colaboración con SERPE Asociados de Galicia, S.L.  

Doctor García Lorente, usted ocupa cargos de responsabilidad tanto en una institución odontológica a nivel nacional, como a nivel local. ¿En cuál cree que tienen más relevancia sus acciones o en cuál cree que está aportando más valor? 

En ambos casos se trabaja para para solucionar problemas de la profesión y mejorar la salud bucodental de la población, aunque sean ámbitos diferentes. A nivel local se actúa en las necesidades inmediatas y prácticas del día a día, y a nivel nacional desde el conjunto de todos los Colegios nos relacionamos con la Administración Central, Sociedades, medios de comunicación y organismos internacionales,  ya sea para defender nuestros postulados y necesidades  o para promocionar la Salud y Educación Bucodental. 

Tras tres años como presidente de Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de León, ¿cuál es el balance de actuación en el puesto? 

Se ha mantenido la dinámica de la etapa anterior pero, la excepción de la pandemia con sus incertidumbres y riesgos, nos ha obligado a trabajar duro para dar cobertura e información casi diaria a los colegiados con todas las normas, evolución y noticias que iban apareciendo, así como ofrecer cursos on line de Formación Continuada , gestionar con las autoridades sanitarias la vacunación de los profesionales y difundir consejos de la relación boca y COVID a los ciudadanos. 

Ya casi no se habla de pandemia, pero es una realidad que sus efectos, sobre todo económicos, se manifiestan cada vez con mayor fuerza. ¿Cómo ha afectado al sector la epidemia y sus consecuencias derivadas? 

Ha sido un duro revés para todos, y los dentistas no somos una excepción. Meses de nula o poca actividad, aumento de costos (sobretodo EPIS) y disminución de asistencia de los pacientes por motivos económicos o por miedo a salir a la calle, han supuesto un perjuicio para la mayoría de las clínicas. Aun así soy consciente del esfuerzo de todos para mantener una asistencia de calidad. 

Con base a este contexto, ¿cuáles son las previsiones del sector? 

Si a los efectos de la pandemia ahora sumamos la incertidumbre de la inflación y los problemas energéticos, unido al exceso de dentistas (tenemos el triple de lo que recomienda la OMS) que fuerza a los recién licenciados al subempleo, emigración o paro, el futuro a corto plazo es inquietante. 

Si hablamos de nuevos autónomos, ¿cree que es un buen momento para comenzar un negocio en el sector odontológico? ¿Qué factores es importante tener en cuenta antes de realizar esta inversión y embarcarse en un proyecto de este calado? 

La inseguridad actual supone un riesgo para los nuevos proyectos. Espero que lo superemos pronto por el bien de todos. 

¿Considera importante contar con un seguro de baja laboral? 

Por supuesto que sí, está claro que necesitamos protegernos. Nadie está libre de tener un problema, y cuando ocurre, y conocemos varios casos cercanos, es un alivio tener cubiertas estas contingencias. Desde el Colegio se ha contratado una póliza con SERPE para los colegiados interesados.