Entrevista a Antonio Morán, presidente del Consejo de Colegios de Abogados de Aragón y decano del Colegio de Abogados de Zaragoza

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Este mes Antonio Morán, presidente del Consejo de Colegios de Abogados de Aragón y decano del Colegio de Abogados de Zaragoza, repasa con Previsión Mallorquina las consecuencias que ha tenido la Covid-19 en el sector de la abogacía, los cambios en la forma de trabajar y la tranquilidad y seguridad que da contar con un seguro de baja laboral. 

Como decano de la Abogacía zaragozana, ¿Cuál fue el momento más difícil de la pandemia? 

La primera quincena de abril, coincidiendo con la publicación del Real Decreto Ley 10/2020 de 29 de marzo de 2020, por el que limitaba los movimientos personales para el desempeño del trabajo -a excepción de las actividades declaradas esenciales-. 

Lo anterior supuso la paralización casi total de la sociedad. Y en esos momentos, además, había una total incertidumbre sobre la situación sanitaria y su evolución. 

¿Qué impacto ha tenido la Covid-19 en el sector de la abogacía? 

Ha afectado negativamente, como al resto de la sociedad. Las consecuencias de la paralización durante meses de la actividad judicial aún sigue manifestándose a fecha de hoy. 

La situación actual por la pandemia de la Covid-19 ha obligado a muchos cambios, entre ellos, el teletrabajo. ¿Cómo ha impactado en vuestra forma de trabajar? 

Trabajar a través de instrumentos de telecomunicación, como una herramienta más, tiene sus ventajas e inconvenientes. En los primeros meses de la pandemia el teletrabajo fue muy útil.   

La posibilidad de mantener reuniones y entrevistas de forma no presencial, ha posibilitado que no se detuviera la labor de los abogados en el asesoramiento jurídico a sus clientes y a quien lo demandaba. Incluso la posibilidad del abogado de acceder a sus expedientes de forma telemática, proporcionó mucha agilidad; fue tener el despacho en tu casa.  

No obstante lo anterior, la presencialidad no debe desaparecer tanto en la actividad en los despachos como en los tribunales de justicia, y menos en estos momentos en los que ya ha mejorado mucho y sustancialmente la situación sanitaria. 

¿Consideras que la pandemia ha cambiado la forma de trabajar y que estos cambios han venido para quedarse? 

Buena parte de los cambios posibilitados por la pandemia ciertamente han llegado para quedarse. 

Quizás, como antes indicaba, los cambios más eficaces pueden centrase en las reuniones telemáticas, y en el acceso a los expedientes digitales del despacho.  

Desde que está en el Decanato, ¿de qué logro se siente más orgulloso? 

En términos generales, el saneamiento económico ha sido uno de los principales logros, unido a una renovación parcial de la plantilla. 

Asimismo, el impulso dado a las actividades de formación inicial y continuada dirigida a todos los abogados. Y todo lo anterior manteniendo la actividad institucional, que no es poca. 

¿Cómo afectaría en el entorno laboral un problema de salud? 

La afectación de la salud es quizás el principal problema que puede surgir a un profesional liberal, como es el abogado.  

Nosotros podemos enfrentarnos a muchos y variados problemas -pues, de hecho, esa es la esencia de nuestra profesión-. Pero cuando llegan los momentos en los que la salud falla… es cuando advertimos si hemos tenido la capacidad de previsión suficiente. 

Al ser autónomo ¿cómo gestiona las bajas laborales? 

Como cuestión previa he de decir que el absentismo en el abogado es ciertamente infrecuente. Pero llegado el momento de una baja, el autónomo necesita unos ingresos para su habitual mantenimiento, así como para compensar a otros compañeros por los trabajos que haya ido cediendo durante su periodo de incapacidad. 

¿Cuáles son los pros a la hora de tener un seguro de baja laboral? 

Creo que este tipo de seguro genera seguridad y tranquilidad en el ejercicio profesional. Para mí lo considero necesario. 

¿Desventajas?; si me permiten la broma, solo veo una: ¡que hay que pagar la prima!