¿Cómo conciliar vida laboral y familiar?

47 0
4.7 (93.33%) 3 votes

En estos últimos años parece que la conciliación se ha puesto de moda. La verdad es que siempre ha existido, pero tal vez la sociedad no había sido tan consciente como lo es ahora. Sin embargo, esas dos palabras mágicas, conciliación familiar, se convierten en una utopía si las pronuncia un autónomo.

En España tenemos la cultura del presencialismo, es decir, estar en el trabajo sí o sí. Aunque podamos dejar algunas tareas para mañana, nunca nos vamos antes que el jefe. Esto está cambiando, y algunos sectores están eliminando esta teoría de sus puestos de trabajo, dejando paso a la flexibilidad y al trabajo por objetivos.

Si quieres descubrir cómo conciliar vida laboral y familiar, en el siguiente post te contamos los mejores trucos para hacerlo.

 7 consejos para conciliar la vida laboral y la vida familiar

 

Cuando eres autónomo el tiempo es oro, pero literalmente. Cada hora que trabajas es como si un taxímetro empezara a correr. Esto no es una relación directa, pero por lo general, cuantas más horas de trabajo, más ingresos.

Por eso, muchas veces la conciliación está supeditada a la capacidad de renuncia de parte de los ingresos. Para que esta renuncia sea la menor posible, conocer una serie de trucos y consejos es fundamental. Es verdad que cada sector es un mundo, pero si adaptas los siguientes consejos a tu situación, seguramente consigas sacar tiempo para los tuyos, y no perder demasiados ingresos.

Eficiencia

Ser eficiente en el tiempo que dedicamos al trabajo es fundamental. Si es hora de trabajar, es hora de trabajar. Evita las distracciones y todo aquello que pueda hacer que el rendimiento de la actividad baje. Además, es importante que cuando empieces una tarea, no la interrumpas. Piensa si por lo que vas a dejar de hacer algo merece la pena, porque de no ser así, lo único que harás es bajar tu productividad. Cuando eres más productivo, tienes más tiempo para dedicárselo a tu familia, y los ingresos se resienten menos, ya que el trabajo estará hecho.

Planifica

Saber qué tienes que hacer en cada momento te ayudará a realizar el trabajo de una forma óptima. Puedes elaborar un calendario con actividades programadas y el tiempo estimado para dedicar a cada una de las tareas. Intenta no salirte de esta planificación, porque cuando empiezas a hacerlo el tiempo para la conciliación se reduce.

Intenta que esta planificación esté dentro de un horario determinado. Siempre que puedas, delimita el tiempo que dedicas al trabajo e intenta no salirte de ahí. Piensa que todo lo que supere ese tiempo es como si estuvieras robándole a tu familia y amigos. Porque el tiempo que le añades al trabajo, efectivamente, se lo robas a ellos.

Lo bueno de ser autónomo es que la flexibilidad es posible en la mayoría de profesiones, así que adecua la planificación de tus horas de trabajo con las de tu familia. Por ejemplo, si tienes que llevar a los niños al colegio intenta dejarte ese espacio de tiempo libre, y sustitúyelo por cuando ya hayas acostado a los pequeños.

 

¿Cómo conciliar la vida laboral y la vida personal?

Urgente no es lo mismo que importante

Debes empezar a ordenar las tareas por prioridades. Aunque te parezca que todo es urgente, eso no es así. Una buena idea es clasificar las tareas por urgentes, importantes y accesorias. De esta manera, sabrás cuáles son prioritarias y cuáles puedes dilatar en el tiempo. A medida que vayan entrando más tareas, con este método podrás ir gestionándolas de mejor forma.

De esta manera no tendrás la sensación de que todo es “para ya”, y podrás aumentar el tiempo efectivo de trabajo, dejando tiempo libre para dedicarle a los tuyos.

No puedes hacerlo todo

Es difícil llevarlo a cabo, porque por lo general tendemos a encargarnos de todo, ya que subcontratar nos cuesta dinero. Esto hace que le dediquemos más tiempo al trabajo, haciendo tareas que no están directamente relacionadas con nuestra actividad, e impidiendo que podamos conciliar.

Todo aquello que no domines directamente, déjalo en manos de otros profesionales. Piensa, ¿cuánto tiempo le dedicas?, ¿y cuánto vale tu hora de trabajo? Haz números y ya verás como no estás ahorrando dinero, y además estás evitando conciliar.

Así, podrás subcontratar tareas de gestión de impuestos y facturas, que tanto tiempo roban a los autónomos.

Compartir las tareas domésticas

Si ambos compartís estas tareas, el tiempo que se les debe dedicar se divide entre dos, y lógicamente, el tiempo que se le puede dedicar a la familia se multiplica por dos.

Podéis establecer turnos o repartiros las tareas por gustos. Por ejemplo, si a uno no le gusta planchar, puede encargarse de poner la lavadora y recoger y tender la ropa. En este reparto también deberían entrar, en la medida de lo posible, los hijos, para que las responsabilidades sean compartidas.

Si todos colaboran en casa, permitirán que los demás disfruten también de tiempo libre y no carguen con todas las responsabilidades.

Realiza gestiones desde casa

La tecnología es una gran aliada de la conciliación. No solo porque nos permite hacer algunos trabajos de forma remota y desde cualquier lugar, si no que consigue llevar hasta nuestras pantallas una infinidad de productos y servicios.

Así que todo aquello que puedas hacer de forma online, hazlo. Desde la compra del súper, hasta contratar tu seguro de baja laboral. Pasando por el control de impuestos, las gestiones bancarias o el material de trabajo que necesitas.

De esta forma podrás evitarte desplazamientos, que suelen comer bastante tiempo, y además, ahorrarás en combustible, por lo que tus ingresos se verán menos afectados.

 

¿Cómo conciliar la vida laboral y la vida personal?

Cuando acabas de trabajar, acabas de trabajar

Una vez terminado el trabajo, déjalo a un lado. La gente que te rodea, y tus clientes, deben saber que cuando sales del trabajo, ya no estás disponible.

Cuando llegues a casa no estés pendiente de una llamada o de un e-mail, porque entonces no podrás disfrutar realmente del tiempo que compartes con los tuyos. Recuerda que por poco que sea, es tiempo, y tienes que intentar aprovecharlo. Si estás pero no estás, el tiempo que paséis juntos no será de calidad, y la conciliación no habrá servido de mucho.

Conciliar vida laboral y familiar siendo autónomo no es demasiado fácil, pero merece la pena intentarlo. No solo por los tuyos, sino también por tu salud mental. Con estos consejos conseguirás sacar tiempo, optimizarlo y descubrir que renunciar a una pequeña parte de tu trabajo tiene una gran recompensa: disfrutar de la gente que te rodea.