¿Cómo afecta el certificado de eficiencia energética a tu negocio? 

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Para los dueños de viviendas unifamiliares, oficinas, edificios enteros e incluso naves industriales, existe una pregunta recurrente y es: 

“¿Para qué sirve el certificado energético?” 

Casi diez años más tarde de la aparición del Real Decreto 235/2013, se sigue haciendo esta pregunta.  

 El certificado energético, una herramienta esencial 

El certificado energético es el certificado que informa sobre el consumo energético y sobre las emisiones de CO2 de un inmueble que se anuncia en venta o en alquiler. 

El público en general sigue percibiendo que este certificado es un mal necesario adherido a la venta o alquiler de inmuebles. Se ignora por completo que la información que ofrece puede ser de extraordinaria utilidad a la hora de potenciar un determinado local por encima de otros similares de la competencia.   

El mensaje del ahorro de energía y por tanto, económico, sigue sin llegar adecuadamente, algo que se está tratando de cambiar con los Fondos Next Generation. El contenido de dicho mensaje sigue siendo un jeroglífico para el público.  

Por ejemplo, en Cataluña, el ICAEN (Instituto Catalán de la Energía), introdujo un documento extra de “regalo” en las emisiones de etiquetas energéticas, que indicaba claramente cuánto dinero se ahorraba con las medidas de mejora aplicadas en los inmuebles certificados.  

¿Qué papel juega el certificado energético en un negocio? 

Un local comercial cuya calificación energética sea buena, será más rentable a lo largo del tiempo porque la cuenta de resultados le dará más margen de ahorro. Quizás si estamos hablando de un local de 20 m2 el ahorro será de una mensualidad de alquiler, pero imaginaos esto mismo aplicado a una nave industrial. El ahorro energético podría cifrarse en decenas de miles de euros, y ese dato solamente es visible a través del certificado energético.  

Por lo que, si alguien quiere montar un negocio en un local, aparte de revisar el plan de empresa, financiación, marketing y todo el ABC inherente al emprendedor, deberá revisar los certificados energéticos, de los locales candidatos con el pertinente profesional

En el 99% de los casos, los negocios se establecen en locales sin tener en cuenta condicionantes energéticos. La solución para rectificar esta decisión es poner en marcha medidas de mejora que suban la calidad de la calificación energética.  Supondrán, a priori, una inversión, amortizable a lo largo de los meses o de los años. Este cálculo económico se realizará con facilidad por parte de un profesional. 

Para hacernos una idea, a continuación, alguna de las medidas que pueden llevarse a cabo y su consecuente ahorro: 

  • Aislamiento del exterior de la fachada con poliestireno expandido, supone un ahorro de 190 € al año, aproximadamente. 
  • Sustitución de estufas eléctricas por una bomba de calor, supone un ahorro de 315 € al año, aproximadamente. 
  • Sustituir la iluminación actual por una LED, supone un ahorro de 45€ al año, aproximadamente. 

Conclusión 

La eficiencia energética de un local puede ser clave en la buena andanza económica del mismo, en momentos en los que márgenes del 1% o 2% son la diferencia entre la viabilidad de un negocio o que tenga que cerrar. No desdeñemos el consumo energético de los locales como un mal necesario (otro tema es el mal uso de los recursos como malgastar electricidad, agua, etc., que ya entra en el ámbito de la gestión energética). Es una oportunidad de aumentar los márgenes de nuestro propio negocio, no olvides tampoco hacer un seguro de baja laboral para autónomos.